
Trump y el verdadero sueño Americano
Las elecciones en USA afectan hasta el cosmos. Es ciertamente innegable que sus mecanismos políticos son internos, obvio, las tripas de la democracia son moldeadas por una Constitución Política vieja, vejestorio de la modernidad, pero este instrumento contiene instituciones oligárquicas que han cambiado poco desde 1787 y sus enmiendas nivelaron la balanza lo suficiente como para evitar que la suerte tambaleara para el lado equivocado; es que, para los que aún no lo saben, las constituciones fueron hechas para resistir a los cambios y la prueba reina (guiño monarquista) es aquella que propusieron los padres fundadores de la Unión.

No pude evitar preguntarme
l. Dinámicas económicas en pareja
En el episodio diez de la temporada dos de Sex and the city Miranda Hobs, abogada graduada de Harvard, invita a su novio Steve, mesero, a la cena de fin de año de su empresa. Como cualquier evento de oficina en el contexto de la serie, se exigía como código de vestimenta traje.

Cuando el cuerpo dice basta: mi burnout y el peso invisible de las mujeres
Las mujeres, en nuestra sociedad, no solo trabajan, muchas veces son las «directoras de orquesta» en sus hogares. Incluso cuando ocupan un empleo a tiempo completo, suelen encargarse de la mayoría de las responsabilidades familiares y administrativas: organizar citas médicas, llenar formularios, supervisar documentos escolares y médicos, gestionar facturas…Este peso invisible puede ser incluso más agotador que las tareas físicas, ya que exige una vigilancia constante y una anticipación permanente.

l – Serie geográfica
Geografía imaginaria
Hay tantas cosas que no se ven en un paisaje. Recuerdo que cuando era niña íbamos con mi familia a Salento, un pueblo cercano a mi ciudad natal, que queda en el Eje Cafetero de Colombia. Caminábamos una calle larga de fachadas tradicionales y artesanías y, al final, casi como esperándonos, una pared de montaña con una escalera larguísima en medio. ¿Hasta dónde llegaban esas escaleras que ni siquiera podía terminar de ver bien?

Debí tirar más fotos en platanales : Hablemos de plantas
Sin embargo, en un principio, no sabía cómo responder consistentemente a aquella pregunta. Decía que me gustaba mi país, que iba a cambiar no sé qué cosas, et cetera. Estaba hablando en piloto automático porque las cosas no cambian, o no todas, solo las que uno quiere que cambien, esas sí se quedan igual. Esas. Y decía eso y simulaba entusiasmo, hasta que un día me cayó basura en el ojo, miré para arriba y tomé consciencia de lo que me encanta de Colombia: las plantas, el clima, el hecho de no pensar en estaciones y no ver más que consumismo en las nuevas colecciones de los almacenes de fast fashion. Muchos dicen que Colombia es un platanal, pero tenía que salir DtMF (“Debí tirá más fotos”) para que no solo se valoraran las sillas Rimax, sino también los platanales, los nuestros, en los que crecimos sucios y contentos, entre masacres, pero contentos.

Irse de Colombia con unos guayos en la maleta
Un día antes de irme hablamos los dos y me dijo que él quería que me quedara para seguir entrenando con su equipo. Es algo que había manifestado antes de irme, justo lo que él me dijo, era exactamente lo que quise aun sabiendo que en Colombia no me hacía falta nada, quería experimentar una nueva vida y solo. Hablé mucho con mi mama sobre eso, ella me influyó bastante y me motivó para quedarme aunque estaba un poco triste pero finalmente me quedé. Cómo iba a cumplir 18 años me tocaba un equipo de “amateur”19 años y más.

Buscar una estrella luciérnaga
Eso pasa alrededor mientras yo y otros tantos nos preguntamos por el proceso creativo y batallamos con él: nos dedicamos en alguna medida a juntar palabras, a crear obras escritas, visuales. Todos creamos alguna cosa con nuestras manos.

MÁS DE CIEN AÑOS DE SOLEDAD: LA TIRANÍA DE LOS ANIMALES DE PLÁSTICO
A los animales se les puede preguntar “cómo te llamas” o “qué eres”. Sin embargo, los que han hecho este ejercicio saben que ellos no responden, ni siquiera recurriendo a la noble y nunca bien ponderada tabla ouija o premiándoseles con galletas. La mejor respuesta que puede conseguirse es un ruido, un gruñido o una mirada que te hace sentir que no existes o que eres fuente de alimento. De poder responder, seríamos más nosotros mismos, podríamos ser parte del lugar en el que vivimos. Sería interesante que ocurriera porque podría mejorar la identidad, tal vez con mayúscula inicial, la gran identidad de un pueblo que nos da la conciencia espacial, el Dasein. Suena raro y ya se los explico. Lejos del nacionalismo, lejos de cualquier discurso tóxico, me gustaría hablar de ecología política, de geografía económica y del destino trágico de la raza humana en América Latina a través de la Ignorancia –esta también con mayúscula inicial- de lo que nos rodea, de los seres vivos que nos rodean.

¿A qué huelen los juguetes de la infancia?
Alegría, natilla, buñuelos y plástico. Llegó diciembre, llegó el fin. La consigna –por lo menos la propia- es solo una: es el mes más bonito del año porque llegan muchas, pero muchas, cosas: mercancías. Pero detrás de todo hay filosofía y deben dividirse aquellas en dos. Unas tienen vocación de basura, mientras que otras aspiran a la inmortalidad y esta segunda aspiración llega por dos vías; de primera está la de la ternura del recuerdo y de segunda está la posición que ocupa en las estanterías de un coleccionista. Esta cuestión se entiende mejor cuando caminamos por el centro de cualquiera de las ciudades de Colombia –regla que quizá se aplique a toda América Latina- para ver muchísimas chucherías, adornos desechables de navidad, objetos que fueron creados para llenar nuestros hogares de vida pero que casi no tienen vida útil.

¿Qué hay del otro lado?, un testimonio sobre la inmigración
Soy hija de inmigrantes. Y digo inmigrantes porque mis padres tuvieron que emigrar de su propio país.
Sola y con 1300 dólares, que no me podía gastar, pues no eran míos. Llamé a mi madre desde una cabina telefónica para contarle lo que me estaba pasando y ella me dio muchos ánimos en que tenía que perseguir mis sueños y salir adelante. A los días ya me quería devolver, no tenía dónde quedarme y la barrera del idioma me tenía impotente. Estaba confrontada a mí misma, durmiendo en el metro de París, y en iglesias. Recuerdo que mi primera vez fue en el metro Pernety línea 13, con mucho miedo entraba y esperaba que se cerraran las puertas del metro. El miedo no me dejaba dormir, solo quería buscar un poco de calor ya que hacía mucho frío.

Nombrarlo todo de nuevo
Hace unas semanas vi en Science Focus de la BBC que acababan de “descubrir” una nueva “forma”, ¿una nueva forma?, ¿acaso era posible?; dentro del universo geométrico de los cuadrados, los círculos y todo aquello que conocimos y nos hicieron repetir, dibujar y nombrar hasta el cansancio cuando éramos niñas, todo lo que cabía en cajones plásticos, un círculo rojo, un triángulo azul o naranja. Ponerlos juntos, separarlos, armar figuras con ellos: todo eso era el marco del mundo.

Dibujar
A mí me parece fácil, pero por brujo, porque nací así, con algo metido entre las manos y los ojos. Para otros es difícil, aunque la verdad el asunto no es ni de perspectiva porque dibujar no tiene nada que ver con dibujar bien. Son dos cosas difícilmente emparentables. Con decirles que antes, en otra vida y a pocos meses de terminar con esta nueva, cuando era profesor, me gustaba pedirles a mis estudiantes que dibujaran. Les entregaba una hoja y no sabían qué hacer en ella. Nada, pero nada en esta vida, me ha llegado a parecer más extraño que la indecisión a la hora de invitar a alguien a garabatear. ¿Se requiere bizarría para dibujar, para expresar algo?

Angie y los reflectores de un bosque parisino
Angie vive en la ciudad luz, la capital de la moda y, para mí, la más bonita
del mundo. La primera vez que la vi fue hace dos años y medio,
acompañé a C. a cobrar el arriendo del departamento donde vive Angie
para después entregárselo a la dueña -C. lo cobra cada mes.

lll – Serie gastronómica
Ofrendas para el comienzo del mundo
Cuando el conquistador Hernán Cortés llegó por primera vez a Tenochtitlan, México, fue recibido con una de las mayores muestras de hospitalidad del pueblo, una muestra que casi lo mata. Le dio la bienvenida la cabeza del estado Azteca, Moctezuma, con una bebida mítica para ocasiones especiales: el chocolate batido en agua y condimentado con chiles, un incendio en el paladar del español que recién empezaba a conocer esas tierras.
por Sara Zuluaga

SUEÑOS: Guía para explotar el capital espiritual
A que Usted no sabía que estuvo soñando mal toda su vida. A que no. Igual, si no puede hacerlo bien es algo de lo más normal. Soñar es algo que ocurre tal y como pasan todas las cosas buenas de la vida: sin razón. Sin embargo, ni importa saber o no saber, sino que se trata de cómo explotar los sueños porque son capital espiritual. Así, este texto se propone mostrar –desde una perspectiva muy personal- cómo utilizar los sueños para tomar decisiones; se aclara que soñar es un proceso racionalizable, pero, a fin de cuentas, i-rra-cio-nal (¿a que tampoco sabían que así se organizaban las sílabas de esta palabra? A que no, a que tampoco).

Sostenerse en pareja
Esta semana es el cumpleaños de Julisa, una mujer que vive en León, Guanajuato, y que acompaña a su esposo en el trabajo de peluquería a domicilio. Esta vez quiso compartir su historia aquí; la historia de todos, sabemos, es mucho más amplia y compleja, pero se compone de momentos pico que son sacudones en muchos sentidos. A continuación, una parte de Julisa, una de las caras de la enfermedad y también una de las caras del amor.

Río claro río blanco
No recuerdo con detalles la primera vez que tomé leche recién ordeñada de
una vaca, seguro lo invento cuando digo que fue en alguna visita a una
finca con mi familia. Las vacas eran más de tres y pastaban sobre una capa
verde limón, brillaban con el sol quindiano que en ese entonces golpeaba
mucho menos que ahora, según las noticias. Grandes y pesadas como
aparatos imposibles, las vacas seguían en lo suyo mientras nosotras, niñas
mirando todo por primera vez, nos quedábamos quietas frente al potrero.
Imposible saber qué pensábamos. Imposible saber qué pensaban las vacas
en su rutina interrumpida.

Cómo volverse un brujo – Parte Tres
Apotropaico. Esta voz que resume la esencia de la magia, resume también el deseo que hay detrás de la brujería o de sus contras. La palabra, no sé qué significa, busquen, pero sus efectos prácticos nos remiten a lo que queremos cuando pedimos ayuda del más allá: protección del mal, refugio, que el peligro tome distancia o regrese a su morada tras ser tocado por la flecha de Artemis. Es algo así como el poema que mi hermano hizo cuando era niño, y que dice: “Toda la gente quiere más salud y comida [.T]an les gustaría que poco los rechazaran (…)”. La brujería sirve para eso, no sé lo de la comida, pero sirve para eso. Y bueno, con el Tarot nos pasa igual. Buscamos la sabiduría de los Arcanos porque tienen algo que no entendemos, que tememos, pero este temor no es tan fuerte como la curiosidad ante la necesidad de conseguir un monstruo que nos proteja (ver Parte Dos). En otras palabras, es la mano que concede deseos terribles –referencia a Jacobs’ Monkey Paw.

Habitar la violencia en sus formas cambiantes
Él la había visto mucho antes de ella conocerlo. Todos los domingos por la
mañana se subían en el mismo autobús, S. iba a su trabajo y Ana Laura a misa
con su madre.
Ella solía jugar retas de fútbol con sus amigos en frente de su casa. Una tarde,
después del juego su amigo, que en realidad era su pretendiente, le pidió agua.
Sin percatarse, S. se les acercó y por medio de su pretendiente, que era un
amigo en común, se le presentó a Ana Laura. S. le preguntó si podría salir a
platicar en las tardes noches, después de terminar su jornada laboral.

Árboles que nacieron en todas partes
El único árbol que había en mi barrio era el de limones que estaba
sembrado en el patio de mi casa. Mentira; el barrio estaba lleno de
árboles y no estaba precisamente en mi casa sino en la de mi abuela M.
Era tan pequeña y el árbol tan grande y ahí puesto casi pidiéndome que
lo escalara, que parecía el único, el primer árbol que vi crecer y morir
también, y por el que supe de la finitud de las cosas.

Cómo volverse un brujo – Parte Dos
A los monstruos se les debe mostrar y punto. Etimología. Por eso se llaman así: monstruos, porque se “monstran”, porque se muestran. Arcanos, hablemos de los arcanos. Como a cualquier niño normal, a mí me encantaba el ocultismo; en reuniones familiares, los adultos hablaban de espantos o magia negra –que a fulano lo rezaron y que no sé qué- y yo, con mis mejillas rosadas y mi carita angelical, no sonreía, aunque internamente el sentimiento era más bien un júbilo oscuro que aún recuerdo, el aleteo de millones de polillas tapando la luz del Sol. Lindi.

Autismo : Lo único que me mantuvo fuerte fue el amor por mis hijos.
Cuando tenía 3 años las dudas ya no eran dudas. Las preguntas iban a tener sus respuestas. En la escuela y en casa habían miradas furtivas, rabietas diarias, falta de lenguaje, y no participada en nada. No era sociable, no le interesaba lo que su profesora le ofrecía. Lloraba, preguntaba por su madre, gritaba, mordía y sufría. Su profesora y la directora nos aconsejaron acudir al servicio de protección maternoinfantil.

Cómo volverse un brujo –Parte Uno
A mi vida llegó Mariana Enríquez, digamos, en el momento que más lo necesitaba y, obvio, por accidente. En la cuenta de youtube de la Fundación Juan March de Palma –se las recomiendo- postearon una entrevista nueva, una de esas que no acostumbro a ver porque prefiero las charlas más académicas. Era una tarde cualquiera de finales del 2023 y yo tenía la cabeza puesta en ir a visitar a mi papá que se había enfermado gravemente.

Érase una FIV: En la travesía de la vida, la FIV fue nuestro faro de esperanza.
Me considero afortunada de haber podido ser parte de ese pequeño porcentaje de individuos que pueden permitirse pagar una FIV, y más afortunada aún de haber logrado llegar hasta la última y más difícil etapa del tratamiento.

Epilepsia: vivir con ella
La epilepsia es una enfermedad crónica caracterizada por la aparición de convulsiones repetitivas e impredecibles, las cuales reflejan una interrupción repentina y transitoria de la actividad eléctrica del cerebro, Lisa-Maria, nos brinda su testimonio.
Ellos Hablan
Endometriosis: la meditación y la naturaleza me salvaron
La endometriosis es una enfermedad crónica, afecta aproximadamente a 190 millones de mujeres en edad reproductiva en el mundo. Por la ocasión del mes de prevención e información sobre la endometriosis, Yessica, 28 años, nos brinda su testimonio.