Inexmoda: modelo para armar
A los que no saben: vestirse bien es pecado. Sí. Pe-ca-o. También vestirse mal. Esta es la dedicatoria para todos Ustedes, los que leen estas líneas. Chiques: van a arder, van a arder en lo profundo del Infierno. Carita feliz, de diablito. Antes de entrarle al tema tengo que contarles que en Chile (y muy seguramente en otras partes del mundo), en Atacama, hay un lugar tenebroso, un desierto con bichos que succionan sangre con telepatía. ¿Sabían? Obvio no sabían porque es mentira. Se trata de un desierto con montañas hechas de ropa, colecciones de marcas europeas que no pudieron venderse[1], montañas hechas de toneladas de ropa vieja que se acumula como basura chic,llenándose de arena y ácaros por la gracia del viento.
Ciudad Meteoro queda en América Latina: los porqués de la moda
Antes de seguir les pido que piensen en Dios y su infinita misericordia, en lo mucho que nos ama, pues creó al mangaka Yoshihiro Togashi para crear Hunter X Hunter (1989) a través de sus lánguidas falanges. Desde esta, él no ha venido a juzgar a los vivos y a los muertos, sino a mostrarnos –a través de unos personajes llamados el Gen’ei Ryodan- que hay ciudades olvidadas donde tiran los desechos que otras sociedades no quieren transformar en comida para perritos de raza. En efecto, el Gen’ei Ryodan es grupo de antihéroes fundado en Ciudad Meteoro, una ciudad basurero, bajo un lema que dice que “Aceptaremos cualquier cosa, pero nunca nos quites nada”; es decir, no nos quiten nada porque ya nada tenemos y lo poco que tenemos es su popó; ese “su” se refiere a las sociedades que se reputan avanzadas, salvajes provida y –obvio- pro-pena de muerte, cosas que en el paquete vienen juntas. El desierto de Atacama es una ciudad meteoro, donde nacen muchos y se crían pocos. Malcriados, pero –eso sí- bien vestidos.
Montañas de ropa en el desierto, estos Freek monuments[2]no parecen muy de América Latina porque uno pudiera pensar que –cuando hablamos de moda- el tema es insignificante comparado con la cantidad de problemas sociales que ya tiene el continente y la sociedad que lo adorna. Pero hay algo más. La moda está siendo considerada una forma de salir de los problemas sociales, a través de eso que se llama la “destrucción creativa”. Schumpeter. Este señor propuso el concepto y en América Latina lo aplicamos fabricando paraísos artificiales, planeando las vidas que queremos vivir, aunque no nos alcance. ¿Quién financia estos sueños? Ya les cuento.
[1] Sobre esto, Mariana Enríquez escribió una nota en Página 12. Tomá por si no me crées: https://www.pagina12.com.ar/794695-ropa-sucia
[2] El chiste mejor lo explico: reemplacen la efe por la letra ge. Ya. Eso.
El modelo de negocio de Inexmoda
Es un sistema de moda. Este tiene 30 años de experiencia en el mercado proponiendo “estrategias innovadoras que promuevan el crecimiento y desarrollo del Sistema Moda colombiano y latinoamericano”[3]. Y sigue su explicación del ADN de la marca diciendo que: “Día a día nuestro equipo trabaja por el fortalecimiento del Sistema Moda, ofreciendo soluciones que vibran con el conocimiento, siendo esta la esencia e inspiración para transformar negocios y personas de manera competitiva y sostenible, según los contextos cambiantes y las necesidades del mercado.” ¿Pero qué diablos quiere decir esto? ¿También llenan desiertos de basura chic?
Mi talento natural para el desastre me habla al oído y me dice que busque, que mire si las cosas son ciertas, si son verdad, si son de verdad. Por ese motivo, miré la página de Inexmoda y traté de entender lo que hacen. Si vamos a los valores y lo que fomentan, pues son palabras vacías hasta que uno ve sus convocatorias. Por ejemplo, está la convocatoria Non Stop (2026)[4], un programa para promover “la competitividad de marcas de diseño diferenciadas del Sistema Moda colombiano con talento exportador.” Se abre a regiones específicas de Colombia, pero se privilegia que los emprendedores, diseñadores y demás talentos emergentes potencien el “ADN [de marca] diferenciado” y que logren conexiones efectivas en ventas tanto en el mercado nacional como internacional.
Inexmoda apoya la moda, pero a través de un modelo de transmisión de saberes que potencie el sector de la moda en Colombia. Esto es palpable en la interacción que buscan con el ecosistema de la moda. Otro ejemplo es la convocatoria –abierta al momento en que se escriben estas líneas- Nexos (2026), la cual se enmarca un convenio que tiene Inexmoda con el distrito de Bogotá para impulsar a empresarios en la “formación y acompañamiento especializado”, como pueden ver, se plantea como una estrategia a largo plazo; se forma el talento humano para mejorar el empleo y el manejo de la capacidad instalada de la industria textil y de la confección en Colombia.
Marcas y vidas marcadas
Las marcas que mandan sus desechos comerciales a Chile son las que Ustedes ya conocen, creo que no vale la pena decirlo o, mejor dicho, no vale la pena meterse en problemas, legales y de coherencia; creo que todes, chiques, tenemos en nuestro entorno cercano, o incluso queriendo salir del closet, alguna prenda de las marcas que es mejor no mencionar por sabidas. Guiño. Con mi querida MH, mi angelito de la guarda, aprendí cosas de marca, de la importancia de estos temas. Es por eso que, lo que propone Inexmoda en su modelo de negocio, es crecer como marca, pero haciendo que otros crezcan con ella.
Esta es la filosofía de la cultura metro, en el metro de Medellín, pues “dejar salir es entrar primero”, o algo así. Inexmoda potencia las marcas, las muestra al mundo y usufructúa los talentos para darse visibilidad como una plataforma de proyectos confiable. Es capaz de construir la identidad de Colombia en torno al soft power de los diseñadores que encuentran la simpatía del público en trozos de algodón o estampados originales donde la gente –como en las pinturas de Escher- busca el encanto del porqué no se habla de Bruno.
Así entonces, vestirse es pecado, pero también debemos tener en cuenta que hay pecados que podemos tolerar. El modelo de negocio de Inexmoda permite conjugar la industria de la moda en la primera persona del plural, donde soy porque somos. La moda es un acto político y enriquecerse no está mal cuando esta riqueza se transforma en la buena reputación de un país, lavando su carita sucia, manchada de sangre desde la infancia de los tiempos.
[3] Pueden ver la entrada completa en: https://inexmoda.org.co/quienes-somos/
[4] La convocatoria la encuentran en: https://inexmoda.org.co/non-stop/
Por Felipe Calderón Valencia
