Irse de Colombia con unos guayos en la maleta

Nací en Medellín, Colombia, una ciudad muy bonita pero que tristemente antes era muy violenta. Les voy a contar un poco de la infancia de mis padres: mi padre nació en Bogotá, tuvo una infancia un poco dura, su familia era de bajos recursos, vivía con su mamá y sus tres hermanos. Su papá, mi abuelo, lo abandonó a temprana edad. A él le tocó trabajar desde muy pequeño para poder ayudarle a su mamá porque él era el mayor. Mi mamá nació en Medellín, en el barrio Castilla que en esos tiempos era muy violento. 

Ella era la menor de todos, tiene 8 hermanos y ya todos tienen hijos y nietos, por lo que es una familia muy grande y unida. Ambos han sido muy luchadores y muy guerreros. Mi madre se graduó en contaduría pública, se especializó en tributación y hace poco hizo su máster en finanzas; mi padre ha sido un hombre muy trabajador y responsable. Prestó servicio militar durante 23 años y ya está pensionado pero aun sigue trabajando.

Gracias a ellos nunca he pasado necesidades y siempre me han apoyado en todo. Desde los 4 años he jugado fútbol, deporte que se volvió clave en mi vida. Una vez al año íbamos a pasear y siempre he estudiado. Recuerdo una infancia muy bonita; nunca había tenido responsabilidades y no me había puesto a pensar en un futuro concreto. 

Sin embargo, a los 16 años empecé a estudiar coaching, para poder generar ingresos. Una dia mi mama me dijo que quería viajar a Europa de vacaciones, y de ahí no sé porque se me metió en la mente que algo podía hacer allá. Me visualicé y declaré que iba a jugar fútbol en Europa, pero no tenía claro que me iba a quedar ahí mismo (tenía mucha incertidumbre, no me había despedido de mi familia, novia, amigos, no sabía qué me esperaba) sin embargo de un día para otro tomé la decisión. No tenía idea de la diferencia de economía y calidad de vida de ambos. Pero el hecho de salir de Colombia para Europa me parecía algo grande y de muchas oportunidades. 

Me gusta escribir un poco sobre mi vida y me puse a manifestar en un cuaderno todo lo que anhelaba con esta nueva oportunidad que llegaba a mí. En octubre de 2022 llegó el día de irnos, al principio era solo un viaje con mi mamá pero yo ya tenía claro que iba a aprovechar esta oportunidad para quedarme. Tenía mucha incertidumbre de lo que me esperaba pero la tenía clara, sabía que acá iba a lograr muchas cosas. Empaqué mis guayos y mi mamá me dijo que por qué me iba a llevar eso y me hizo sacarlos, pero justo antes de salir yo volví a empacarlos

Llegamos a Tarragona, viajamos a París, nos quedamos 15 días en Europa; antes de irnos, busqué en internet dónde me podría presentar en un equipo de fútbol de Tarragona, en el primero me dijeron que tenía que volver a presentarme el próximo año, entonces seguí buscando clubes. Siempre he tenido claro que las oportunidades hay que ir a buscarlas; un dia estaba jugando en una cancha y había un pequeño bar, fui y le pregunté a un señor que estaba ahí sentado si podía hablar con el técnico de los juveniles 16 – 19 años y le expliqué mi proyecto con respeto al fútbol. 

Por pura casualidad, el señor era el técnico: empezamos a practicar y me dijo que sí tenía con qué jugar, (menos mal me traje los guayos). Me entrene delante de él y me dijo que volviera a entrenar en el equipo unos días para ver.

Un día antes de irme hablamos los dos y me dijo que él quería que me quedara para seguir entrenando con su equipo. Es algo que había manifestado antes de irme, justo lo que él me dijo, era exactamente lo que quise aun sabiendo que en Colombia no me hacía falta nada, quería experimentar una nueva vida y solo. Hablé mucho con mi mama sobre eso, ella me influyó bastante y me motivó para quedarme aunque estaba un poco triste pero finalmente me quedé. Cómo iba a cumplir 18 años me tocaba un equipo de “amateur”19 años y más. 

Hubo muchos momentos en que no me estaba yendo bien en el fútbol como debería si quería lograr algo, lo que me hizo pensar muchas veces en rendirme y volver a Colombia, sin embargo aun sigo luchando.

Hasta octubre de 2023, se reportaron 25.110 ingresos de colombianos a Madrid, con lo cual consolidan su posición como la nacionalidad con el mayor crecimiento en esta ciudad. A nivel nacional, España ha experimentado un aumento general de 116.000 ingresos de colombianos en el mismo periodo. De acuerdo con El País, Cataluña se posiciona como el segundo destino preferido, con 97.000 ingresos en los primeros tres trimestres de 2023, seguido de cerca por Valencia, con 83.500.

Me dio duro al principio, despedirme de mi mamá, no haber podido despedirme de mi papá y mi familia y no despedirme de mi novia sabiendo que no la iba a ver durante mucho tiempo, ella fue un gran apoyo emocionalmente, duramos 1 año a distancia. 

No tenía ni mucha ropa, ni nada. Fue un choque emocional muy duro. Me estaba quedando donde una amiga de mi mamá. Conozco mucha gente que lleva años acá y no ha podido salir adelante y estoy muy agradecido con el proceso mío. 

Desde que estoy en España he vivido en 11 lugares. El tiempo que viví donde la amiga de mamá fue fuerte, era super estricta con todo y sentía que tenía que agachar mucho la cabeza inconscientemente me hizo ser una persona más reservada más introvertida. Creo que algo muy común cuando emigras es estar viviendo donde otras personas y adaptarte a ellos y a veces la convivencia no es lo mejor, pero estoy agradecido de que me acogieron cuando me quede. No tenía muchos amigos, no quería porque estaba enfocado en mis metas. Por razones profesionales, ellos se fueron de Tarragona a Murcia, me fui con ellos pero no había oportunidad en el fútbol entonces me devolví de nuevo. Vivía en un cuarto y éramos 5 personas. Ahí empezaron mis responsabilidades de hacer todo solo y la verdad es lo que anhelaba: ser alguien más responsable y comprometido. Cada uno tenía su cuarto, me gustaba mucho la convivencia con ellos, había cambiado más mi forma de ser, aunque tenía sentimientos muy comunes entre los extranjeros de nostalgia y soledad al estar lejos de los seres queridos. A veces pasaba por muchas necesidades pero nunca le dije a mis papas, prefería guardarme las cosas. 

Mis papás a veces me decían de devolverme pero quería crecer como hombre, estaba estudiando, jugando fútbol. Reflexionaba mucho sobre mi vida, mi futuro, mis anhelos, mis proyectos. Investigué sobre el E-commerce, estudié trading. Fue muy duro encontrar trabajo porque no tenía papeles y no me querían dar trabajo. Pasaba bien las entrevistas hasta que me preguntaban el tema de los papeles, en un solo restaurante me aceptaron un kebab, y trabajaba 10 – 11 horas por 40 euros. A los pocos días me fui y me puse a hacer unas cartas de presentación y las repartía a toda la gente que veía, para hacer mandados, domicilios, carreras,  eso me ayudó bastante. Al principio lo hacía trotando o en bus y fui ahorrando para comprarme una patineta. Me metí a un grupo de colombianos en Tarragona para que la gente me conociera más.

Mi papá se fue a vivir a Burriana, Comunidad Valenciana y yo me quede con mi mama, en Barcelona. Nos fuimos a vivir los dos, era la primera vez que teníamos nuestro apartamento. Al tiempo mi mamá se quedó y yo me fui para Burriana donde mi papá. Volví a presentarme en varios clubes de fútbol y ahora estoy jugando en Almazora

Soy consciente que hay casos mucho más duros que el mío, es importante saber aprovechar de las oportunidades, de tener las metas claras pase lo que pase. Lo más duro fue la parte emocional, dejar muchas cosas en Colombia, venirme a Europa sin nada y también la parte económica, buscar como sea un trabajo, pasar necesidades sabiendo que no me faltaba nada, no quejarme para no preocupar mis padres. Gracias a ese tiempo convertí la disciplina en parte de mi vida, y adquirí el amor por el aprendizaje que antes no tenía. Empecé la carrera universitaria de ingeniería informática, perfeccioné el inglés y aprendí el francés como autodidacta. Acabo de lanzar junto con un amigo un estudio de música; se que hay muchas cosas por venir y que aun me falta por aprender pero me siento agradecido y orgulloso por lo que he logrado.